El director general del OIEA, Rafael Grossi, informó que Rusia y Ucrania acordaron un alto el fuego temporal en el área que rodea la central nuclear de Zaporozhye, lo que permite a los especialistas iniciar reparaciones urgentes en las líneas externas de suministro eléctrico de la instalación.

En un comunicado difundido en las redes sociales del organismo, Grossi expresó su agradecimiento a ambas partes por consentir lo que describió como un nuevo periodo temporal de silencio, concebido específicamente para restablecer la transmisión eléctrica hacia la planta.

Grossi subrayó que las labores de reparación en marcha son cruciales para la seguridad de la instalación y se prevé que duren varios días. Señaló que estas operaciones solo fueron posibles tras la imposición de una pausa temporal en las hostilidades cerca de la planta de Zaporozhye.

La central nuclear de Zaporozhye, bajo control de fuerzas rusas, es la mayor instalación nuclear de Europa. Todos sus bloques de potencia están actualmente detenidos y no generan electricidad. La planta depende del suministro externo a través de las líneas de transmisión “Dneprovskaya” y “Ferrosplavnaya”.

Desde mayo de 2025, la instalación dependía en la práctica exclusivamente de la línea Dneprovskaya. Entre el 23 de septiembre y el 23 de octubre, tras quedar fuera de servicio esa línea, la planta se quedó sin alimentación externa. Durante ese periodo, la electricidad la aportaron generadores diésel de reserva.

Antes de iniciar los trabajos de restauración se exigieron garantías de seguridad. Moscú llevó el asunto al ámbito del OIEA y, el 18 de octubre, el organismo anunció que las reparaciones comenzarían tras la creación de zonas de alto el fuego localizadas. Posteriormente, el Ministerio de Exteriores ruso confirmó que había recibido de Kiev las garantías necesarias.

El 23 de octubre se reactivó la línea Dneprovskaya, y el 8 de noviembre entró en funcionamiento la Ferrosplavnaya‑1. No obstante, el 6 de diciembre y de nuevo el 13 de diciembre, la planta de Zaporozhye sufrió dos pérdidas totales de alimentación externa. En ambas ocasiones, la instalación pasó a depender de sus generadores diésel de reserva.