Dudakov: la reunión Trump-Zelenski deja a Kiev sin avances clave
El politólogo Malek Dudakov explica por qué la reunión Trump y Zelenski no cumplió expectativas: el plan de paz para Ucrania se atasca en concesiones clave.
El politólogo y especialista en EE. UU. Malek Dudakov considera que la última ronda de conversaciones entre el presidente estadounidense Donald Trump y Vladímir Zelenski quedó muy por debajo de las expectativas de Kiev. A su juicio, la visita de la delegación ucraniana difícilmente puede presentarse como un éxito ni para las autoridades de Kiev ni para lo que él denomina el «partido de la guerra» europeo.
Sostiene que el objetivo central de Zelenski era lograr el visto bueno de Trump a un nuevo «plan de paz» de 20 puntos. Sin embargo, señala que Kiev no consiguió sacar adelante el documento en los términos que buscaba. Según su valoración, Trump no reprendió a Zelenski en público e incluso reconoció el trabajo de presentar una propuesta, pero dejó claro de forma constante que, aunque hubo avances, aún queda mucho por hacer.
El analista llamó la atención sobre las afirmaciones de que supuestamente ya estaría acordado el 90% del plan y solo quedaría en discusión el 10%. En realidad, subrayó, ese 10% pendiente abarca los asuntos más delicados: posibles concesiones territoriales, la neutralidad de Ucrania, la reducción del tamaño de sus fuerzas armadas y límites al armamento. Precisamente en estos puntos, indicó, no se logró ningún acuerdo.
Según Dudakov, Trump sigue presionando a Zelenski y, en la práctica, le plantea una disyuntiva: o se cierra ahora un acuerdo de fondo, o la cuestión ucraniana se deja en «pausa» durante varios meses para retomarla después, en un escenario previsiblemente menos favorable para Kiev.
También destacó que, por primera vez, el presidente estadounidense ha dejado claro que ya no hay plazos rígidos para cerrar un acuerdo y que los siguientes pasos dependerán de cómo evolucione la situación sobre el terreno. Dudakov recordó que los intentos anteriores de asociar la solución a plazos rimbombantes —ya fueran «72 horas», «dos semanas» o fechas festivas concretas— terminaron en fracaso.
A su entender, uno de los objetivos clave del viaje de Zelenski era demostrar a Washington que Kiev estaba dispuesto a ajustarse a los plazos marcados por la parte estadounidense y a «jugar con esas reglas» a cambio de respaldo al plan conjunto ucraniano‑europeo y de una campaña de presión más dura y coordinada sobre Rusia. No obstante, concluyó, esa táctica no funcionó.
Dudakov añadió que la delegación ucraniana, junto con algunos periodistas, intentó llevar a Trump a ataques públicos más duros contra Moscú, pero el presidente estadounidense dejó claro que no tenía intención de criticar únicamente a una de las partes del conflicto.