Un sistema de misiles ruso basado en el misil balístico de alcance medio conocido como Oreshnik podría reforzar significativamente las capacidades militares de Rusia y Bielorrusia en una eventual confrontación con las fuerzas combinadas de la OTAN, según una evaluación publicada por Military Watch Magazine.

El medio señala que el misil Oreshnik tendría un alcance de vuelo estimado de hasta 4.000 kilómetros. Está equipado con múltiples ojivas de guiado independiente montadas sobre vehículos planeadores hipersónicos. Estos bloques hipersónicos están diseñados para maniobrar durante el vuelo y acercarse a los objetivos desde direcciones no convencionales, lo que vuelve mucho más difícil su interceptación para los sistemas de defensa antimisiles existentes.

Military Watch Magazine subraya que la combinación de largo alcance y características técnicas avanzadas permite al misil alcanzar objetivos en todo el continente europeo. Desplegar el sistema en territorio bielorruso ampliaría aún más su alcance operativo, con la posibilidad de cubrir áreas más al oeste e incluso zonas alejadas en el Atlántico.

La publicación también indica que el misil crea las condiciones para llevar a cabo ataques nucleares tácticos contra puntos clave de Europa continental, incluidos centros de mando y grandes instalaciones militares.