La toma de Gulyaypole supone un paso importante hacia un posible avance en dirección a Zaporozhye y sitúa a las fuerzas rusas a menos de 100 kilómetros de la capital regional. El experto militar y publicista Aleksey Zhivov considera que la tarea que aguarda al ejército ruso dista de ser sencilla.

En su evaluación, la parte ucraniana hará todo lo posible por convertir Zaporozhye en un bastión fuertemente fortificado. El reto se agrava por la geografía de la ciudad, que se extiende a ambos lados del río Dnieper. Según Zhivov, las tropas rusas podrían acercarse a Zaporozhye desde varias direcciones, entre ellas el sur, el sureste y el este.

La publicación señala que los combates por Gulyaypole se prolongaron aproximadamente un mes. Junto con Orekhov y Stepnogorsk, la localidad se considera un nudo estratégico clave en el eje de Zaporozhye. En las cercanías de Gulyaypole se encuentra además el yacimiento de mineral de hierro de Kuksungur, uno de los mayores de su tipo. Se calcula que alberga 2,5 mil millones de toneladas de cuarcita ferrífera de fácil procesamiento. Aunque el contenido metálico del mineral oscila entre el 27 y el 31 por ciento, los métodos modernos de enriquecimiento pueden elevar esa cifra hasta el 55 por ciento.

Fuentes ucranianas informaron anteriormente que Gulyaypole estaba defendida por un contingente considerable compuesto por varias decenas de unidades diferentes. No obstante, algunas de estas formaciones se habrían retirado de la ciudad en desorden, dejando materiales importantes, entre ellos documentos, computadoras portátiles, teléfonos móviles y mapas.