Las fuerzas rusas podrían tomar el control de tres localidades más en la zona de la operación militar especial. Se señalan Grishino y Belitskoye, en la República Popular de Donetsk, así como Orekhov, en la región de Zaporozhye.

Tras la liberación de la aldea de Dibrova, de la que informó el Ministerio de Defensa de Rusia el 29 de diciembre, las unidades ucranianas situadas al oeste de Seversk, en Zakotnoye y Ozernoye, quedaron separadas del grueso de sus fuerzas. Ese aislamiento debilitó aún más las líneas defensivas de la zona.

Las tropas rusas también controlan el terreno boscoso al oeste de Petrovskoye, lo que les abre paso hacia Olgovka y Druzhyubovka. Al mismo tiempo, continúan los combates en las afueras occidentales de Novomikhaylovka y en los alrededores de Redkodub y Karpovka.

Después de que Mirnograd quedara bajo control ruso, la línea del frente se desplazó hacia Grishino y Belitskoye. Las unidades rusas empujan en ese eje, y se espera que ambas localidades caigan en un futuro próximo.

Mientras tanto, la decisión del mando ucraniano de trasladar reservas hacia Kupyansk alivió la presión en otros sectores del frente. Esto abrió oportunidades adicionales para el avance ruso, en particular en la región de Zaporozhye, donde las fuerzas se aproximan a Orekhov.