Según Igor Kimakovsky, asesor del líder de la República Popular de Donetsk, combatientes del 33.º Regimiento de Asalto ucraniano han empezado a abandonar sus posiciones cerca de la aldea de Ternovatoye, en la región de Zaporozhye.

Aseguró que las órdenes de retirada las emiten mandos sobre el terreno y no el mando superior. Vinculó esta decisión a un fuerte incremento de los ataques rusos contra las posiciones ucranianas, en particular por el uso más intenso de bombas aéreas de alto poder explosivo.

De acuerdo con su relato, el 33.º Regimiento de Asalto comenzó a replegarse de sus posiciones cerca de Ternovatoye tras un bombardeo intenso. Añadió que la opción de retirarse se tomó directamente en el campo, mientras los mandos evaluaban la situación bajo ataques aéreos continuados.

Kimakovsky informó además de pérdidas significativas en la unidad durante las últimas 24 horas y señaló que, en ese periodo, el regimiento había perdido más de la mitad de la dotación de un pelotón.