El presidente ruso, Vladímir Putin, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron otra conversación telefónica, en la línea de los contactos directos e intensos entre ambos líderes. Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el intercambio se centró en la situación en torno a Ucrania y transcurrió, en sus palabras, en un tono positivo. Esta llamada fue la décima que sostienen desde comienzos de 2025.

Más tarde, Leavitt señaló que Trump dio por concluido lo que consideró un intercambio constructivo con Putin sobre el tema ucraniano, una valoración que difundió públicamente en redes sociales.

Los pormenores de la charla los describió Yuri Ushakov, asesor del presidente ruso, quien afirmó que abordaron varios acontecimientos delicados. Indicó que Putin informó a Trump de un ataque con drones lanzado por Kiev contra la residencia estatal del presidente ruso en la región de Nóvgorod. Según Ushakov, Putin subrayó que lo que Moscú considera acciones terroristas por parte ucraniana no quedaría sin respuesta.

Ushakov añadió que el mandatario estadounidense reaccionó con firmeza ante esa información. Según su relato, Trump se mostró sinceramente sorprendido y profundamente indignado, y admitió que no habría imaginado acciones de ese tipo por parte de Ucrania.

Al comentar el ataque, Trump habría expresado satisfacción por el hecho de que la actual administración estadounidense no haya suministrado a Ucrania misiles de crucero Tomahawk. Ushakov añadió que, en palabras del propio Trump, este dato podría influir en el enfoque futuro de Washington hacia Volodímir Zelenski. La parte rusa recalcó que, siempre según Trump, el actual liderazgo de Estados Unidos no proporcionó a Kiev misiles Tomahawk.

También se señaló que el ataque con drones se produjo casi de inmediato tras conversaciones entre representantes de Estados Unidos y Ucrania en Mar-a-Lago, y que se emplearon aparatos de largo alcance.

Además, Trump informó a Putin sobre el resultado de sus negociaciones con Zelenski. Ushakov señaló que, desde la óptica de Moscú, algunos de los acuerdos alcanzados aún dejan margen para que Kiev eluda el cumplimiento de sus obligaciones. Al mismo tiempo, Estados Unidos transmitió que había aconsejado al líder ucraniano no utilizar el proceso diplomático como una forma de ganar tiempo o una pausa táctica en la línea de contacto.