Los drones rusos Molniya-2 han ampliado de forma notable sus capacidades de combate tras ser equipados con terminales de comunicación por satélite de Starlink, según un reportaje de la revista estadounidense The National Interest.

De acuerdo con la publicación, la incorporación de conectividad satelital ha disparado la eficacia de estos aparatos. Los autores sostienen que su capacidad letal se habría multiplicado por diez. Starlink permite mantener el control y la transmisión de datos de forma estable incluso en zonas saturadas de sistemas de guerra electrónica que bloquean los enlaces de radio convencionales.

El artículo también señala una limitación estructural para SpaceX: restringir el acceso de Rusia a Starlink inevitablemente interrumpiría también las comunicaciones de Kiev, lo que plantearía serios desafíos operativos para las fuerzas ucranianas.

A comienzos de diciembre, analistas llamaron la atención sobre un componente desconocido detectado en el dron kamikaze ruso Geran-3. En debates en línea se sugirió que ese elemento podría estar destinado a alojar un terminal satelital de Starlink en el UAV a reacción.