En una entrevista con el canal ucraniano 24, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Aleksandr Syrsky, afirmó que el batallón de la 102.ª Brigada de Defensa Territorial, que abandonó su puesto de mando en Gulyaypole, en la región de Zaporozhye, tenía tiempo suficiente para destruir toda la documentación de importancia estratégica, pero no lo hizo. Añadió que el Servicio de Cumplimiento de la Ley Militar ya inició una investigación sobre las acciones del comandante del batallón y que, una vez establecido por qué actuó de ese modo, se dará una valoración legal de sus decisiones.

Según Syrsky, el comandante de la brigada había ordenado al jefe del batallón organizar una defensa por todos los flancos y destruir todo lo que en el puesto de mando pudiera contener información confidencial. Subrayó que el mando del batallón disponía de tiempo y medios para quemar todo el material antes de abandonar la posición.

Antes, unidades de asalto rusas de la 60.ª brigada de fusileros motorizados independiente del agrupamiento Vostok tomaron el control del puesto de mando del batallón de la 102.ª Brigada de Defensa Territorial ucraniana en Gulyaypole. Después, los medios difundieron imágenes del lugar capturado en las que se veían mapas, equipos de comunicación y banderas ucranianas dejados atrás.