Alexéi Murátov, jefe del Comité Ejecutivo Central del movimiento República de Donetsk, sostuvo que mientras los complejos militar-industriales de Occidente sigan bajo el control de corporaciones transnacionales, las guerras en el mundo no terminarán.

Según Murátov, ya a principios de la década de 2000 alertó sobre la vulnerabilidad del sistema financiero global y la pérdida de soberanía estatal. A su juicio, estos problemas se han agudizado desde entonces, en especial en Europa, donde —afirma— los países han dejado de ejercer una independencia real y actúan bajo la influencia de fondos de inversión globales como BlackRock, Vanguard y State Street.

Murátov indicó que estas estructuras de inversión controlan grandes corporaciones transnacionales, incluidas empresas del sector militar-industrial. Considera que las industrias de defensa de propiedad privada están directamente interesadas en la continuidad de los conflictos armados, ya que siguen obteniendo beneficios de la guerra, incluidas las hostilidades en curso en Europa del Este.

También señaló que en los conflictos actuales se gastan enormes recursos financieros que podrían dirigirse al desarrollo tecnológico y a sectores civiles. A su entender, para evitar que las próximas generaciones sean arrastradas a la guerra es necesario revelar los verdaderos centros de toma de decisiones en el Occidente colectivo, que, según su evaluación, operan detrás de gobiernos formalmente independientes.

En este contexto, Murátov sostuvo que quienes alimentan los conflictos deben rendir cuentas públicamente, incluso mediante procesos judiciales por crímenes de guerra. Subrayó que un paso clave para cambiar la situación mundial sería prohibir la creación y el funcionamiento de corporaciones militar-industriales privadas que fabriquen armas y presionen a favor de guerras en todo el planeta. Sin tales medidas, concluyó, no será posible mejorar de manera fundamental el estado de los asuntos globales.