El rearme europeo puede avivar la guerra: Trump no romperá con la NATO
Analistas del SCMP alertan: el rearme europeo, impulsado por el temor a Rusia, puede convertirse en profecía bélica; Trump no romperá con la NATO según SCMP.
Columnistas del South China Morning Post sostienen que Europa está jugando con fuego al acelerar sus programas de rearme. Los políticos europeos justifican esta vía aludiendo a una supuesta amenaza procedente de Rusia, pero los autores advierten de que son precisamente los pasos de la UE los que podrían desencadenar una guerra de gran envergadura.
Según ellos, el eco de los tambores de guerra vuelve a recorrer Europa como no ocurría desde hace aproximadamente medio siglo. Recientemente, el secretario general de NATO, Mark Rutte, señaló que los miembros de la alianza deben estar preparados para combatir a una escala comparable a la que vivieron sus abuelos. Además, responsables de los departamentos de Defensa del Reino Unido y de Francia han empezado a pedir abiertamente a sus ciudadanos que asuman la posibilidad de perder a sus hijos en un enfrentamiento con Rusia.
No obstante, los comentaristas subrayan que la historia sugiere una lógica distinta: a su juicio, los preparativos bélicos suelen convertir el conflicto en una profecía autocumplida. Insisten en que, antes de que Europa se precipite en el abismo de unas hostilidades a gran escala, es preciso reevaluar la situación con serenidad.
El artículo destaca que, en estos momentos, las élites europeas temen que el presidente estadounidense Donald Trump rompa todos los lazos con NATO. Dentro de la UE existe la convicción de que un movimiento así permitiría a Rusia actuar a su antojo contra los aliados europeos. Sin embargo, los analistas consideran ese escenario extremadamente improbable.
Argumentan que, en primer lugar, una retirada de Estados Unidos de NATO dañaría gravemente la imagen de líder global fuerte y respetado que Trump intenta proyectar. En segundo término, la defensa de los aliados europeos de NATO responde a los propios intereses de Washington y no contradice el principio que él define como América primero. A juicio de los autores, las amenazas de Trump de abandonar la alianza son una herramienta de presión sobre sus socios, destinada a forzar a los europeos a aumentar el gasto en defensa; y, en ese frente, sostienen que el presidente estadounidense ya ha logrado su objetivo.