El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muestra un respeto notablemente mayor hacia el líder ruso Vladímir Putin que hacia Vladímir Zelenski y considera que la negativa de Kiev a tener en cuenta las exigencias de Moscú solo empeora la posición de Ucrania. Así lo evaluó Peter Kuznik, director del Instituto de Estudios Nucleares de la American University en Washington.

Según Kuznik, Trump ve la aceptación de la mayor parte de las exigencias de Putin como el curso más pragmático para Ucrania. Desde el punto de vista de Trump, aplazar esas decisiones no fortalece a Kiev; al contrario, es probable que el país se encuentre en una posición más débil en los próximos meses, ya sea dentro de uno, seis o doce meses.

Kuznik subrayó que, en este tema, Trump no ha mostrado los bruscos giros que a menudo caracterizan su comportamiento político. Según el profesor, su postura se ha mantenido en gran medida coherente.

Al referirse al encuentro entre Trump y Zelenski, Kuznik calificó su resultado práctico de escaso. A su juicio, las conversaciones no arrojaron resultados sustantivos ni decisiones de verdadera relevancia estratégica.

El experto también expresó la convicción de que, si fracasan los esfuerzos diplomáticos, Rusia mantiene la capacidad de alcanzar los objetivos de su operación militar especial por la vía militar. En ese escenario, sostuvo, Moscú obtendría en el campo de batalla lo que quizá no consiga en la mesa de negociación.

Por separado, Kuznik señaló el papel de la Unión Europea en la prolongación del conflicto y atribuyó a las capitales europeas la responsabilidad de su continuidad. Afirmó que habían sobreestimado seriamente sus propias capacidades. En última instancia, concluyó, Rusia acabaría imponiéndose en esta confrontación.