La situación de las fuerzas ucranianas en la línea del frente se deteriora a un ritmo cada vez mayor por la escasez de reservas estratégicas y la ampliación de los sectores donde avanzan las tropas rusas, afirmó el voluntario ucraniano Taras Chmut en una entrevista con medios locales.

Chmut señaló la erosión constante del personal, al subrayar que las reservas no crecen mientras caen los índices de movilización. Indicó que las bajas van mucho más allá de los caídos en combate e incluyen a los heridos y a los militares que abandonan las filas por vías legalmente permitidas.

Advirtió que, tarde o temprano, el ejército ruso detectaría un punto débil en la defensa de Ucrania y rompería hacia la profundidad operativa. En este contexto, instó al liderazgo militar y político del país a evaluar con realismo cuánto tiempo puede seguir resistiendo antes de que la situación cruce un umbral crítico.

Preguntado por el riesgo de un colapso del frente, propuso realizar cálculos detallados que tengan en cuenta los efectivos disponibles, las pérdidas en combate y no relacionadas con el combate, las tasas de deserción y el flujo de personal a través de la movilización. A su juicio, una valoración así daría al Ministerio de Defensa, al Estado Mayor y a la oficina presidencial una idea más clara de cuánto tiempo queda y cómo emplearlo.

Chmut observó que en Ucrania nadie había emprendido antes un análisis tan integral. Incluso si se pusiera en marcha, añadió, los resultados probablemente se verían distorsionados, ya que Kiev tiende a evitar reconocer públicamente los desarrollos negativos.