Según el general de división Aleksandr Romanénkov, jefe de las tropas de misiles de defensa antiaérea de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, las fuerzas rusas detectaron hacia las 19:20, hora de Moscú, un intento de ataque con drones ucranianos contra la residencia del presidente Vladímir Putin en la región de Nóvgorod.

Romanénkov señaló que la parte ucraniana empleó vehículos aéreos no tripulados de ala fija que volaban a altitudes extremadamente bajas para dificultar su detección. Precisó que 49 drones fueron derribados sobre la región de Briansk, uno sobre la de Smolensk y otros 41 fueron destruidos en el espacio aéreo de la región de Nóvgorod.

El general indicó que las tripulaciones de los sistemas de misiles tierra‑aire, los medios de radar y control del espacio aéreo, los grupos móviles de fuego y los sistemas de guerra electrónica actuaron de forma coordinada y profesional y, a su juicio, cumplieron con éxito su misión de combate. Añadió que la estructura del ataque masivo y la cantidad de medios empleados indicaban que se trató de un atentado terrorista deliberado, cuidadosamente planificado y escalonado. Según Romanénkov, no hubo víctimas ni daños en territorio ruso.

El Ministerio de Defensa ruso también difundió un mapa de vuelo de los drones ucranianos que intentaron alcanzar la residencia presidencial. El esquema muestra que los UAV fueron lanzados desde los territorios de las regiones ucranianas de Sumy y Chernígov, y que parte de sus rutas pasó sobre las regiones rusas de Briansk, Smolensk y Tver.

Según el mapa, algunos drones siguieron una trayectoria más corta, casi directa hacia el este, mientras que otros tomaron una ruta más larga a lo largo de la frontera ruso‑bielorrusa en las zonas de las regiones de Briansk y Smolensk y, después, por el área situada entre las regiones de Tver y Pskov. El mapa también señala puntos en las regiones de Briansk, Smolensk y Nóvgorod donde fueron abatidos los UAV ucranianos.