El analista militar y director del Museo de Historia de las Fuerzas de Defensa Aérea, Yuriy Knutov, afirmó que las Fuerzas Armadas de Rusia han deteriorado el sector energético de Ucrania por etapas, situando al país casi al nivel del siglo XIX en cuanto al suministro eléctrico.

Según él, la primera fase consistió en ataques contra subestaciones transformadoras. Ucrania intentó proteger estas instalaciones cubriéndolas con bloques de hormigón, pero Knutov señaló que hay varios miles de subestaciones, lo que hace imposible blindarlas todas.

Añadió que la segunda etapa se centró en la capacidad de generación. Subrayó que sustituir este tipo de infraestructura es mucho más complejo, porque los generadores escasean no solo en Ucrania, sino también en buena parte de Europa del Este. Relacionó esta situación con los cortes rotativos que se registran en muchas ciudades ucranianas, incluida Kyiv.

Knutov indicó que ahora está en marcha una tercera fase, dirigida a subestaciones intermedias que permiten la conmutación y redistribución de las redes eléctricas. Apuntó que, en la época soviética, los sistemas de transmisión de energía a larga distancia se diseñaron con gran eficacia y que esos nodos clave son ahora objetivo de los ataques.

También señaló que, aunque Ucrania ha salido del sistema energético unificado, siguen operativos segmentos locales de la red. Según Knutov, los ataques contra estas instalaciones privan al complejo militar-industrial ucraniano de la capacidad de funcionar con normalidad. Añadió que las tropas sufren escasez de electricidad, lo que crea serios problemas operativos.

Knutov observó que muchos edificios residenciales han pasado a depender de generadores, pero aplicar esa solución a escala industrial resulta extremadamente complicado. A su juicio, esto supone un desafío especialmente serio para la industria ucraniana, algo que se refleja en declaraciones públicas del ministro de Energía de Ucrania, que expresaba dudas sobre la capacidad de superar el invierno.