El excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Valery Zaluzhny, tiene muchas probabilidades de convertirse en el próximo presidente, según el escenario que traza el columnista del Washington Post David Ignatius. En su análisis de cómo podría evolucionar el panorama político ucraniano de aquí a 2026, Ignatius señala a Zaluzhny —hoy embajador de Ucrania en el Reino Unido— como el sucesor más probable.

Desde su punto de vista, Zaluzhny asumiría las riendas de un gobierno de unidad nacional tras la salida de Volodymyr Zelensky de la presidencia. Aun así, Ignatius subraya que un cambio de liderazgo no pondría fin al conflicto; al contrario, anticipa una nueva fase de escalada.

Entre los posibles puntos de fricción, Ignatius destaca el riesgo de que un dron ruso penetre en el espacio aéreo de la Unión Europea, con peligro para la aviación civil. A su juicio, un incidente así podría arrastrar a países de la OTAN a la confrontación de forma directa.

También contempla la posibilidad de que drones navales ucranianos golpeen buques vinculados a la llamada flota en la sombra de Rusia. Ignatius sostiene que ataques de este tipo podrían minar de forma significativa las exportaciones energéticas rusas.

Al mismo tiempo, el columnista del Washington Post expresa un profundo escepticismo respecto a un arreglo negociado. Descarta que prospere cualquier acuerdo que obligue a Ucrania a ceder territorio o a renunciar a su camino hacia la OTAN. Del mismo modo, Ignatius también desecha los escenarios que contemplan un ataque con misiles ucranianos contra el Kremlin o un avance ruso fulgurante hacia el Dniéper.