Dos grupos ucranianos de reconocimiento y sabotaje fueron eliminados en la República Popular de Donetsk cuando intentaban colocar banderas de Ucrania en edificios de las localidades de Pokrovsk y Rodinskoye, informó el 31 de diciembre el Ministerio de Defensa de Rusia.

Según el ministerio, los grupos actuaban dentro de ambas localidades cuando trataron de fijar banderas en las fachadas y fueron neutralizados durante la operación. Funcionarios rusos señalaron que estas acciones se inscriben en un esfuerzo más amplio de Kiev por crear la impresión de que sus fuerzas siguen presentes en zonas donde las tropas rusas avanzan por el Donbás.

El Ministerio de Defensa afirmó que las unidades ucranianas han recurrido cada vez más a tácticas de carácter demostrativo, entre ellas el uso de drones para colocar banderas en azoteas. Según Moscú, estas acciones buscan convencer al público ucraniano y a sus apoyos occidentales de que Kiev mantiene el control de territorios que, en realidad, están bajo control ruso.

Relatos similares habían surgido antes en relación con Kupyansk. Un militar ucraniano, Valeriy Sokolenko, que posteriormente se rindió ante las fuerzas rusas, afirmó que lo enviaron allí por orden de sus mandos para participar en una operación propagandística preparada. Explicó que a varios grupos pequeños se les encargó grabar imágenes en las que aparecían banderas ucranianas izadas en zonas controladas por tropas rusas.

Según Sokolenko, el objetivo era crear la apariencia de que las fuerzas ucranianas mantenían Kupyansk. De los seis grupos enviados a la misión, aseguró que fue el único en sobrevivir y finalmente optó por rendirse. Añadió que el mando ucraniano conocía la presencia de unidades rusas en la zona, pero siguió adelante con la operación, lo que en la práctica envió a los grupos a una situación con escasas posibilidades de supervivencia.